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Este truco con vinagre está volviendo locas a todas las mujeres en las redes sociales







No hay mujer que no esté pendiente de su apariencia y cuidado, ya que más que una cuestión de estética, es también un asunto de higiene y autoestima, aparte de sentirse segura de si misma.
Una de las partes del cuerpo que como mujer no se debe descuidar, son las uñas.
Son como la carta de presentación de una mujer que se preocupe por ella.
Es tan así, que invierten tiempo y dinero para mantenerlas hermosas y presentables.







Y para lograrlo, es posible que visiten algunas veces a la semana al salón de belleza y apliquen un sinfín de tratamientos para fortalecer las uñas, siendo la algunos un fiasco.

¡Comenta que te ha parecido este video!
Fuente: Ok Salud





7 hábitos que seguimos en la ducha y nos hacen mucho daño

Para que la ducha cumpla con su función y no nos perjudique debemos tener en cuenta una serie de aspectos que solemos pasar por alto, como estar demasiado tiempo bajo el agua.








La ducha es uno de los hábitos de cuidado personal que practicamos a diario, tanto por higiene como por promover el bienestar en general.

A través de esta buscamos remover la suciedad y las bacterias que se van acumulando en nuestro cuerpo, para así evitar los malos olores, las imperfecciones en la piel y otros problemas estéticos y de salud.

Sin embargo, aunque es una tarea sencilla, hay algunas malas costumbres que, lejos de ser saludables, podrían ocasionar reacciones indeseadas cuando se practican de forma recurrente.

Lo más preocupante es que para muchos pasa desapercibido y, aunque presentan ciertos síntomas, no saben que se deben a estos errores.



Debido a esto, a continuación queremos compartir en detalle cuáles son esos hábitos que inconscientemente pueden hacer daño.

¡Descúbrelos!


1. No lavar los pies


Saltarse el lavado de los pies es una de esas costumbres poco saludables que practican las personas de todas las edades.

Muchos solo se preocupan por lavar con agua y jabón la parte superior del cuerpo, ya que consideran que los restos que bajan por los pies hacia el desagüe son suficientes para desinfectarlos.








Lo cierto es que los pies no se lavan solos y, por desgracia, al no darles un cuidado especial durante la ducha pueden padecer infecciones por hongos y tendencia a olores desagradables.

2. Lavar el cabello todos los días

La mayoría de las mujeres acostumbran enjuagar su cabello todos los días porque creen que así mantendrá más saludable y limpio.

Si bien el uso de champú y acondicionador permite darle un aspecto muy agradable, no está bien lavarlo con tanta frecuencia.

Aunque los productos ayudan a fortalecerlo, su uso excesivo puede alterar la segregación natural de aceites en el cuero cabelludo, y derivar en un exceso de sequedad.

Lo ideal es hacerlo solo tres o cuatro veces a la semana, en especial si el pelo tiende a ser seco.

3. Saltarse la ducha después de hacer ejercicio


Muchos llegan demasiado cansados de su entrenamiento físico como para tomar una ducha. Sin embargo, no hacerlo acarrea consecuencias que van más allá de los malos olores corporales.

Dado que el cuerpo libera toxinas y bacterias a través de la sudoración, dejarlas en la superficie de la piel incrementa el riesgo de sufrir brotes de acné e infecciones cutáneas.
Su presencia evita que la piel se oxigene de forma óptima, lo cual le genera imperfecciones notorias.

4. Tomar duchas demasiado largas

Tomar duchas demasiado largas no solo implica gastar más agua de la necesaria sino que, con el tiempo, puede originar graves problemas en la piel.








Someterla de manera excesiva al agua, sobre todo si es caliente, desequilibra la actividad de las glándulas sebáceas y altera la humedad natural que la caracteriza.

Esto puede explicar por qué muchos sienten una incómoda sequedad y comezón después de bañarse.

5. Dejar el estropajo en la ducha


El estropajo vegetal es un elemento complementario de la ducha ya que, además de ayudar a remover la suciedad, es útil para quitar las células muertas y todo tipo de impurezas adheridas en la superficie de la piel.

No obstante, puede volverse un arma de doble filo, dado que, al dejarlo en un ambiente húmedo, tiende a convertirse en un hogar perfecto para las bacterias y los hongos.

Por lo tanto, en lugar de dejarlo en la ducha al finalizar el baño, lo ideal es desinfectarlo y ponerlo a secar antes de volver a utilizarlo.

6. Secar la piel con fuerza

Aunque secar la piel con demasiada rudeza parece un hábito inofensivo, en realidad es una mala práctica que puede originar molestias cutáneas.

Si bien las toallas no son agresivas para la piel, frotarlas con demasiada fuerza puede generar sensibilidad y dificultades para retener la humedad natural.

La forma aconsejable de emplearlas es a través de suaves palmadas en las áreas húmedas, sin friccionar o frotar de manera excesiva.

7. Retrasar la hidratación


La hidratación inmediata de la piel después de tomar una ducha es determinante para mantenerla elástica, protegida y con un aspecto saludable.

Esto se debe a que el agua puede generar alteraciones en la actividad de las glándulas productoras de aceite, lo cual se traduce en sequedad o comezón.

La aplicación de crema hidratante corporal contrarresta estos efectos y ayuda a mantener el pH natural de la piel balanceado.

¿Identificas alguno de estos hábitos? De ser así, procura corregirlos para no tener que sufrir alguna de sus consecuencias.

Imagen principal cortesía de © wikiHow.com

Estas 7 cosas hacen las personas felices

Las personas felices no tienen más suerte que las demás, sino que saben buscar el lado bueno de todo lo que les ocurre. Porque los errores nos enseñan y nos ayudan a crecer



¿Qué harán las personas felices para superar de forma tan sencilla las adversidades? Parece que nada les afecta, que son fuerte y resistentes. Así es, aunque para eso hay que llevar a cabo determinados hábitos.

No nos damos cuenta de que, muchas veces, no nos encontramos bien porque no queremos. En nuestra rutina, introducimos ciertas formas de proceder que van en contra de nuestro bienestar.








Hoy descubriremos 7 cosas que hacen las personas felices, muy fáciles de llevar a cabo desde hoy mismo. ¿Nos ponemos a ello?


¿Qué hacen las personas felices?


1.       1.Son muy optimistas


¿De qué sirve “comerse la cabeza” ante una situación que está fuera de tu control?

Existe un proverbio chino que nos dice: “si tienes un problema que no tiene solución, ¿para qué te preocupas?, si tiene solución, ¿para qué te preocupas?”.

En muchas ocasiones, elegimos ser infelices. Por ejemplo, un error no tiene por qué ser malo: puede ayudarnos a aprender y hacerlo mejor.

Las personas felices transforman toda esa vergüenza y miedo a fallar en poder aprender y crecer de cada tropiezo. Así son más felices buscando la luz en lugar de la oscuridad.

2. Nunca se comparan

La familia, los amigos, los jefes… La constante de muchas personas es comparar a unos individuos con otros sin saber que esto afecta a su autoestima.

Las personas felices no se comparan con nadie porque saben que esto favorece a que las emociones negativas se instalen en nuestra vida.

La envidia, el rencor y la ira harán acto de presencia. No obstante, podemos evitarlo si nos vemos como seres únicos, irreemplazables e incomparables.








3. Cuidan las relaciones



Por cuestiones de trabajo o de mudanzas, a veces olvidamos y descuidamos nuestras relaciones. Esto puede hacer que nos sintamos desdichados.

Por eso, siempre que podamos, debemos intentar mantener el contacto y quedar con aquellas personas que sacan lo mejor de nosotros mismos.

No pongas por delante los “no tengo tiempo” o “es que están muy lejos”. Si quieres, cuidarás de tus relaciones como se merecen.

4. Saben perdonar

Perdonar nos nace de dentro y es algo que no podemos fingir. A lo largo de nuestras experiencias muchas personas nos dañarán, incluso habrá situaciones que creemos que no merecemos vivir.

Sin embargo, en vez de culpar, de odiar o de resistirnos, ¿por qué no mejor perdonar? Esto nos ayudará a soltar ese lastre de negatividad que, de no hacerlo, nos acompañará para siempre.
Pensemos que el rencor es una forma de amargarse inútilmente. Y es que nunca habrá una solución para una emoción que no tiene salida y solo causa sufrimiento.

5. Se dedican tiempo


El ocio también es necesario para disfrutar de los placeres de la vida. Pero, entre ellos, también se encuentra cuidar tanto nuestra mente como nuestro cuerpo.

Las personas felices se dedican tiempo si tienen un problema que no les está haciendo sentir bien. Igualmente, intentan comer sano, hacer deporte y verse bien para ellas mismas.

Gracias a todo esto, su autoestima está tan elevada que se notan dichosas.

6. Saborean las alegrías de la vida

Los seres humanos nos acostumbramos muy pronto a lo bueno. Cuando esto se repite, ya no sentimos la misma alegría que antes.

Por ejemplo, unos fuegos artificiales nos sorprenderán y cautivarán la primera vez. Pero… ¿qué ocurre a la décima?

Es importante no dejar de sorprendernos y de disfrutar con aquello que un día nos hizo felices. Esto lo conseguiremos si ponemos atención plena en nuestro día a día.








7. Desarrollan estrategias para afrontar dificultades


Los problemas se sucederán, seas feliz o no. Esto no evitará que ocurran. Por eso, las personas felices desarrollan ciertas estrategias para sobrellevar las dificultades.

Por ejemplo, utilizan la escritura para dar rienda suelta a sus pensamientos y poder analizarlos. Así consiguen tener una perspectiva de lo que les ocurre, cómo ven la situación y cuál es la mejor manera de afrontarla.

También se puede utilizar el hecho de hablar con alguien que nos escuche sin juzgar, o la meditación.
Las personas felices no tienen más suerte en la vida, sino que actúan con inteligencia y a favor de ellas.

¿Estás preparado para formar parte de su grupo?

Imagen principal cortesía de © wikiHow.com

Este es el tiempo que debes caminar a diario para poder bajar de peso







Si no estamos acostumbrados a caminar ni a ningún otro tipo de deporte deberemos empezar poco a poco e ir incrementando los tiempos a medida que nos habituemos al ejercicio

Hacer deporte es eso que todos queremos, pero pocos nos atrevemos.


Y es que cambiar la rutina de la noche a la mañana es complicado, sustituir la comida chatarra por una dieta balanceada y ejercicio requiere voluntad pero, sobre todo, perseverancia.
De nada sirve cumplir todo al pie de la letra las primeras semanas y después volver a la vida sedentaria.
En realidad bajar de peso es más fácil de lo que parece. No tienes que invertir en un lujoso gimnasio o cremas reductoras. ¿Sabes lo que necesitas? Solo una cosa: CAMINAR.
Si estás cansada de que la grasa extra se acumule y has hecho de todo, pero no se va de la zona abdominal, es momento de que te muevas. Tienes que quemar grasa de todo el cuerpo para empezar a reducir medidas.
¿La razón? Caminar es un ejercicio aeróbico, es decir, cuando se realiza, la mayoría de los músculos trabajan, por ende, se quema un alta cantidad de calorías, el cuerpo se oxigena y mantiene en buen estado el corazón.







¿Quién puede realizar este ejercicio?


Está aprobado médicamente para que cualquiera lo ejecute, ya sea alguien acostumbrado al ejercicio o personas que nunca han realizado ninguna actividad física.
No obstante, es recomendable que acudas al médico para comprobar tu estado de salud. De esta manera se descarta cualquier alteración física, respiratoria o cardíaca.

¿Con qué frecuencia debo caminar?

Es importante que actúes de acuerdo a tu condición física. Si hace tiempo no te ejercitas, evita realizar caminatas extremas, es decir, comienza con periodos cortos (entre 10 y 15 minutos), con una velocidad moderada.
Puedes comenzar con dos veces a la semana e ir incrementando poco a poco. La clave está en no dejar de hacerlo.

Si caminas, por lo menos, 30 minutos diarios y cuidas tu alimentación, puedes bajar aproximadamente 9 kilos en 5 meses.

Utiliza un podómetro o cuentapasos


El podómetro está diseñado especialmente para medir el número de pasos durante la caminata, pero también velocidad, distancia y ritmo.
Esto sirve como incentivo para ponernos una meta, es decir, incrementar el número de pasos dados y la velocidad para bajar de peso.
Inclusive puedes llevarlo al trabajo o mientras realizas las labores del hogar. Al final del día te dirá cuántos pasos diste y las calorías quemadas, y tú sabrás si la próxima hay que aumentar de acuerdo a tu meta. 

Ventajas

  • Mejora el sistema inmunitario, por lo que nos protege de enfermedades.
  • Acelera el metabolismo, y nos ayuda a prevenir la obesidad.

  • Fortalece los huesos. Así evitamos fracturas y prevenimos la osteoporosis.
  • Mejora la circulación y fortalece el corazón.
  • Evita el estrés, la ansiedad o la depresión debido a la producción de endorfinas.

Recomendaciones


  • Una vez que hayas visitado al médico, fija una meta, siempre y cuando no te agites demasiado.
  • Por ningún motivo dejes de hacerlo. Si no puedes caminar toda la semana, entonces organiza un horario y ponte metas pequeñas.
  • Usa ropa y calzado cómodos.
  • No olvides calentar antes de caminar, por lo menos 5 minutos.
  • Cuida tu alimentación, baja las grasas y pon en práctica el hábito del buen comer.
  • Mantén una buena postura: espalda recta, abdomen contraído y hombros relajados.
  • Controla la respiración. Inhala y exhala de acuerdo a tu ritmo.
Nota: No ignores a tu cuerpo. Ante cualquier síntoma de mareo, presión alta o cansancio excesivo hay que parar o disminuir la velocidad.

Estos son los 5 tipos de cáncer que pocos conocen (debes informarte)

A pesar de ser poco comunes los cánceres pueden llegar a ser muy agresivos, por lo que un diagnóstico precoz es fundamental para poder actuar a tiempo








Seguro que has escuchado sobre el cáncer de seno, el cáncer de colon o el cáncer de ovario. Es más, probablemente incluso has usado los listones relacionados con ellos.


Sin embargo, hay otros tipos de cáncer que pocos conocen y que no deberías pasar por alto.
No solemos escuchar sobre ellos porque son bastante raros y la posibilidad de padecerlos es mínima. Sin embargo, existen y se calcula que solo son comunes 11 de los 71 existentes.
Por eso, más vale saber sobre ellos para no pasarlos por alto. 

1. Cáncer de pie

Aunque no solemos asociar los pies con la palabra “cáncer”, ambos pueden ir relacionados. Normalmente los tumores que se originan en los pies suelen pasar desapercibidos y eso es lo que les hace ser tan peligrosos.
Es importante que, ante estas señales de alarma, acudas al médico:




  • Sensaciones extrañas
  • Bultos
  • Torpeza
Para identificar este tipo de cáncer debes acudir al podólogo, quien evaluará y descartará:
  • Cáncer en hueso

  • Cáncer en nervios
  • Cáncer de piel
  • Cáncer vascular
Dentro de los tipos de cáncer que suele darse en el pie el más común es el de piel. Si sueles usar sandalias o exponer tus pies varias horas al sol debes aplicar protector solar.

2. Cáncer vaginal


El segundo de los tipos de cáncer que pocos conocen es muy raro, ya que solo el 1% de las mujeres lo experimentan.
Las mujeres con mayores probabilidades de desarrollarlo son aquellas que han llegado a la menopausia. Aquellas que tienen historial de enfermedades venéreas como el virus del papiloma humano deben tener especial cuidado.
La buena noticia es que los tumores son muy pequeños y fácilmente removibles a través de una cirugía. Para tener mayores posibilidades de evitar este problema te recomendamos acudir a la cita anual con tu ginecólogo.

3. Cáncer de la glándula salival

Las enzimas producidas por las glándulas salivales son fundamentales para la correcta digestión de la comida y para evitar infecciones. El tercero de los tipos de cáncer que pocos conocen afecta directamente a este órgano y se calcula que solo 1 de cada 100 000 personas lo experimentan.


Los síntomas del cáncer de la glándula salival son:
  • Bultos en oído
  • Bultos en mejilla
  • Bultos en el área de la boca y alrededor
Este tipo de cáncer requiere de radiación y cirugía para tratarlo, pero si es diagnosticado a tiempo hay un 90% de probabilidades de éxito.
A diferencia de otros tipos de cáncer, en este no hay ninguna relación directa con el consumo de alcohol o tabaco. Lo que sí se ha detectado es que la genética predispone en gran medida su aparición.

4. Cordoma


El siguiente de los tipos de cáncer que pocos conocen es el cordoma. Este se desarrolla en los huesos, principalmente en la columna vertebral y se diagnostica solo en 1 persona de cada millón.
Los médicos indican que los cordomas crecen de pequeños residuos de cartílago que no se desarrolla correctamente mientras estamos en el útero.
Debido a que es un tipo demasiado raro de cáncer resulta difícil de estudiar y entender. Por eso no hay certeza sobre si la genética afecta o define la aparición del cordoma.
Lo que sí se sabe es que los cordomas crecen de forma lenta pero muy agresivapor su ubicación y molestias.
Entre los síntomas asociados están:
  • Dolores de cabeza
  • Dolor de cuello

  • Visión doble
  • Pérdida de la función de los intestinos y vejiga
  • Hormigueo en brazos y piernas
Los cordomas suelen ser muy resistentes a la radiación, quimioterapia y medicamentos habituales. Por ello, el tratamiento usual suele ser la cirugía aunque no siempre es posible, en función de la ubicación y tamaño del tumor.
Otro punto en contra es que es muy difícil remover la totalidad del cordoma, por lo que hay un alto margen de recurrencia.

5. Condrosarcoma mesenquimatoso

El último de los tipos de cáncer que pocos conocen es el condrosarcoma mesenquimatoso que se presenta en el cartílago. Es muy raro ya que apenas se han reportado 1000 casos desde 1959.
Su rareza es una buena noticia, porque es un tipo demasiado agresivo y de fácil expansión a otros órganos. De los casos que se han registrado se ha visto que:
  • Dos tercios se origina en los huesos de la columna, costillas y mandíbula.
  • Un tercio se origina en la grasa y músculos.
Debido a que el condrosarcoma mesenquimatoso puede originarse en cualquier parte del cuerpo es difícil detectarlo y ver sus síntomas.
La mejor solución a esta dificultad es mantener los cuidados médicos habituales, específicamente concertar una cita de revisión con el médico general una vez al año.
Cuando este tipo de cáncer se da cerca de la columna vertebral puede ocasionar desde pérdida de sensibilidad hasta parálisis. El mejor tratamiento posible es la cirugía y el uso de quimioterapia.

La importancia de conocer los tipos de cáncer que pocos conocen

Es obvio que el motivo por el que pocos conocen estos tipos de cáncer es que son muy raros. No obstante, es importante mantener la alerta sobre sus síntomas y los de cualquier otro. Recuerda que lo que hace peligrosa a esta enfermedad es la detección tardía.

Así que, siempre que detectes algo raro en tu salud, acude a una cita con el médico. Aunque no hay que exagerar en cuidado tampoco debes pasar por alto las señales de alarma.

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